
Hace poco compré dos clásicos de la literatura evangélica: El Peregrino y La Peregrina, ambos libros del puritano John Bunyan.
Pero cual no sería mi sorpresa, al leer el prólogo de Eliseo Vila Vila, Presidente de la Editorial CLIE y de Ana Romero García, revisora y actualizadora del texto (¿?), en el que se hace mención a lo capitalista del transfondo del mensaje de Bunyan.
Los personajes centrales de Bunyan, Cristiano y Cristiana, son el más claro exponente de una nueva forma de entender la teología, y con ello, de una nueva forma de entender el mundo; establecen las bases de un nuevo modelo de sociedad…
Ese modelo soteriológico del pensamiento puritano, independiente e individualista, magistralmente descrito por Bunyan a través de sus peregrinos…, ha influido decisivamente en la forja de pensamiento y la cultura anglosajona, especialmente la norteamericana; donde cada cual depende sí mismo y de su propio esfuerzo; donde cada ciudadano se siente peregrino y vive la angustia de progresar, consciente de que puede alcanzar todo aquello que se proponga, si está dispuesto a luchar por ello con todas sus fuerzas hasta alcanzar la meta…
… en igualdad de oportunidades, la suerte de cada uno surge de su propio esfuerzo y productividad. Donde cada ciudadano, consciente de que su éxito o fracaso depende únicamente de sus propias decisiones, emprende su camino en solitario, como hicieran el Peregrino y la Peregrina de Bunyan, y acepta voluntariamente la angustia de progresar hasta alcanzar las metas y objetivos que se ha propuesto…
… En este sentido, cabe decir que El Peregrino de John Bunyan, va más allá de ser una obra maestra de la literatura alegórica y un pilar de teología evangélica; puede calificarse, además, como pionero y precursor de los muchos libros de estímulo y motivación personal, tan apreciados y tan de moda en nuestros días”. (Año 2008, Editorial CLIE)
Ahora resulta que el libro de Bunyan motiva a las personas a desarrollarse y a motivar sus sueños de superación personal. Tambien resulta que el libro de Bunyan fue el precursor de todos los libros de estímulo y de motivación personal escritos por cristianos y por no cristianos.
El editor nos quiere hacer creer que la sociedad anglosajona se convirtió en el símbolo del progreso actual, gracias a la literatura proveniente de la teología evangélica reformada; en este caso de “El Peregrino”.
Me da pena y rabia saber que las futuras generaciones tendrán estas preciosas joyas de la revelación divina, corrompidas por el pensamiento posmoderno y liberal.
Es cierto que nada cuenta el ser reformado, neo-reformado, calvinista, neo-calvinista, o cualquier otra especie de cristiano etiquetado, sino mas bien, lo que verdaderamente cuenta es si estamos inscritos en el Libro de la Vida, con el sello eterno en nuestra frente, con un corazón de carne y con la espada del Espíritu para derribar todo argumento y toda altivez que se levante contra el conocimiento de Dios (ver pasaje completo en el contexto de 2 Corintios 10).
Ven Señor Jesús. Amén.