Post etiquetado ‘Iglesias’

12 marzo 2012

Apocalipsis 3:1-6 : Las apariencias engañan

El mensaje a Sardis

 1 Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto:

    Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto.

    2 Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.

    3 Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.

    4 Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas.

    5 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.

    6 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Apocalipsis 3:1-6 RV60

 Sardes, en otros idiomas Sardis, fue una antigua ciudad de Asia Menor fundada por el rey lidio Gyges (680-644) como capital del antiguo reino de Lidia. Se corresponde con la actual Sart, en la provincia turca de Manisa, sobre la ladera septentrional del monte Tmolos (actual Boz Dag), en el valle medio del río Pactolo (actual Gediz), que desemboca en el Mar Egeo.

Es una de las Siete Iglesias de Asia menor en el libro del Apocalipsis.

Según las Escrituras Biblicas, la iglesia en Sardes estaba muerta, aun que tenia nombre de que vivía, esto aplicado segun los protestantes y dispensacionalistas al estado espiritual de los integrantes de esas comunidades cristianas, ya que el estar muerto biblicamente significa “estar o vivir en pecado”. Sardis como sabemos significa “los escapados” o “sobrevivientes”, lo que nos da una idea de cual es el significado del mensaje de Jesucristo para esa iglesia.

Las ruinas de Sardes

El recuerdo del nombre antiguo no se perdió nunca: sus ruinas fueron identificadas por Ciríaco de Ancona en 1426. Cuando durante la primera mitad del siglo XVII fue descrita por el explorador y viajero francés Jean-Baptiste Tavernier aún estaban en pie, coronadas por el arquitrabe, seis columnas del gran templo de Atenea.

(fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Sardes)

En el mundo en que vivimos, suele suceder – y esto es casi regla general – que las cosas que uno aparenta ver como buenas y exitosas, en la realidad no es mas que puro cuento.

El pastor con elevados anhelos de grandeza, nos hace creer que su ministerio es exitoso, aun cuando su vida interior sea un desastre. Algunos tienen una vida apartada del Señor, por lo que se esfuerzan en llevar sus esfuerzos evangelísticos a tal nivel, que terminan descuidando su matrimonio y su familia.

Aquel que se regodea porque tienen muchos seguidores en las redes sociales, sinceramente, creo que deberíamos poner en duda la calidad de su vida interna con el Señor. No seamos simples, no seamos necios; abramos los ojos y miremos las cosas desde el punto de vista celestial. No dejemos que las estadísticas nos evalúen, sino sólo Dios, allí en la intimidad, cuando cerramos la puerta y nos arrodillamos delante de Él.

Muchas veces las “verdades” de este mundo nos envuelven y permitimos que nos vayan modelando, cuando debiéramos ser modelados por la Palabra de Dios.

¿Has notado que mientras mas te acercas a Dios, el mundo se te vuelve en contra? ¿Has notado que cuando te decides a hacer la voluntad de Dios vas perdiendo amigos y ya no eres tan popular como antes? ¿No te gusta esa sensación? ¿No estas dispuesto a dejar todo eso atrás sólo para conocer mejor a tu Dios?

Esas cosas le sucedieron al pastor de la iglesia que estaba en Sardis.

El mensaje parece indicar una iglesia moralmente muerta. Resulta interesante que una iglesia muerta no sea  la que no canta con entusiasmo; la definición se corresponde con indignidad (v.4). La iglesia de Sardis estaba muerta en sentido general porque la mayoría de los miembros de ella no vivían correctamente la vida cristiana (v.3), y por eso se le pide que se arrepienta. En la peor iglesia siempre hay un remanente fiel (v.4); el señor conoce esas personas y las declara dignas porque no participan del mal modo de vida de la mayoría de sus hermanos. El que venciere, quiere decir el que no se contamine moralmente. La santidad es un triunfo.

 El concepto de iglesia avivada actual es un criterio social. “Tienes nombre de que vives” (v.1), es una opinión externa acerca de la iglesia, quizá de otras iglesias que la consideran una iglesia viva por el volumen de membresía, sin embargo a los ojos del Señor es una congregación muerta;  y más importante que una reputación social, es el criterio del Señor. (“Apocalipsis …”, Humberto Pérez. Pág. 67,68)

Es importante tener esto en cuenta: Los estándares de evaluación del mundo son totalmente opuestos a los estándares de evaluación de Dios. No sigamos la corriente de este mundo, no permitas que te engañe su falsa manera de vivir. Tal como en una obra de teatro, las personas usan la careta o la máscara que mas le acomode para enfrentar determinadas situaciones. Aléjate lo mas posible del mal, acércate a tu Creador y a tu Salvador. Ama la santidad, aborrece a todo el que no la practica, no te juntes con ellos ni desees sus placeres.

Crecer en número delante del Señor no es lo primero sino vivir en santidad. La santidad es algo que hay que vigilar (vv.2,3), no actuando como policías que investigan la vida privada de los hermanos y hermanas, sino poniendo frente a ellos continuamente la oportunidad del arrepentimiento y enseñando santidad que en las palabras del Señor se dice como “que guarden todas las cosas que os he enseñado”. El silencio en la profecía acerca de lo que es pecado es un crimen atroz. (“Apocalipsis …”, Humberto Pérez. Pág. 69).

2 octubre 2011

Apocalipsis 1:9-20 : Una visión glorificada de Jesús

Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro,  y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.  Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas. El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.

Este es uno de los párrafos que nos consuela y nos muestra a un Cristo glorificado, es una visión celestial. Pero no como la visión en la transfiguración, dónde ninguno de los apóstoles pareció morir al ver a su maestro tomando una imagen celestial junto a Moisés y Elías. Sino que la visión de Cristo después de la resurrección es una visión divina, gloriosa y potente, que al apóstol lo dejó “como muerto a sus pies” cuando lo vió.

Decía que este párrafo de las Escrituras nos consuela porque se ve que “a pesar” que Cristo se muestra a sí mismo de una forma magnífica y gloriosa, se nos  dice que él está cercano a Su iglesia y a los pastores que las lideran.

Tal como nos lo explica el pastor Humberto Pérez en su libro “Apocalipsis …”:

“… la visión les transmite la seguridad de que están siendo providencialmente protegidos, especialmente los pastores, a quienes se les identifica como “estrellas” porque son las luces de Dios que resplandecen en la noche oscura de persecución que vive la iglesia, bajo un cielo terriblemente negro.

… Los pastores son los primeros que tienen que ser sostenidos por el Señor porque son los primeros que buscan para su destrucción…

” … La iglesia, representada por un candelero, porque ella es sagrada, es el nuevo santuario de Dios. Una entidad no divina, pero sí sagrada y cúltica; con espacio en un santuario celestial, muy preciado y hecho por Dios.

… Emite su testimonio delante de Dios y del mundo. No es un club secular ni un brazo político estatal. Es el cuerpo de Jesús, un organismo sagrado…”

Nosotros debemos “acostumbrarnos” a ver a nuestro Señor Jesús , no cómo lo ven los católicos romanos allí en una cruz chorreando sangre por todos lados y con cara de pena, de derrota. Lo debemos ver tal como el apóstol Juan nos dejó testimonio de Él: “Su voz es potente y autoritaria, impresionante como el rugido de las muchas aguas. Indica dominio absoluto. Impresiona. Es soberano… se nos muestra impresionantemente “todopoderoso” (v.8), sus pies son semejantes al bronce bruñido, fuertes y abrasadores (v.15). No sólo aplasta por donde pasa, sino que también quema” (Humberto Pérez, “Apocalipsis ….” pag 29)

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Bibliografía

“Apocalipsis. El libro de un desterrado” . Humberto Pérez. Pags. 29,30,34

4 marzo 2009

JOHN KNOX: ¿Qué haces cuando no hay una Iglesia fiel dónde vives?

lobo-y-oveja He encontrado un excelente consejo de John Knox a los hermanos en Escocia, referente a la actitud de los hijos de Dios en tiempos dónde las Iglesias han dejado de ser fieles al Señor.

En mi país, Chile, esto es algo generalizado, no se si se podrían contar con los dedos de una mano las iglesias auténticas,  fundadas por la predicación del evangelio verdadero.

Ya que tenemos este tremendo problema les invito a leer el resto de la entrada en la página de Iglesia Reformada.

Como la Biblia expresa: Las puertas del Hades no prevalecen contra la Iglesia de Cristo que esté fundada en la roca (Mateo 16:18).

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