Post etiquetado ‘Iglesia’

8 octubre 2009

¿En qué creemos los Bautistas Reformados?

Hace unos días, Eduardo (Sujetos a la Roca) publicó una entrada muy interesante, respecto de un artículo publicado por “The Reformed Reader” titulado “¿Qué es una Iglesia Reformada Bautista?”

En un mundo y una época dónde existen tantas corrientes religiosas,  y tantas denominaciones evangélicas, es un poco confuso para las personas el hecho de tener que tomar una decisión acerca de la iglesia a la cual congregarse. Algunos intuyen que existe un Dios, un Ser Invisible y que regula todo en el universo; pero no saben con certeza dónde buscarlo ni menos dónde encontrarlo.

Es cierto que la biblia dice que “nadie busca a Dios” [al Dios verdadero], pero  no pueden negar la existencia de una Fuerza Invisible y poderosa que regula todo, porque observan la creación, y razonan que “Algo” debe haber allí (Romanos 1:19-20).

Este blog se adhiere a la Confesión de fe Bautista de 1689, esto quiere decir que creemos en el Dios de la Biblia, creemos que Dios es UNO (Jehová) y TRES (Padre, Hijo y Espíritu Santo), recibiendo esta verdad con humildad, aceptando que la Trinidad es un misterio para nuestro entenebrecido razonamiento.

Creemos que DIOS se encarnó en Hombre en la persona de Jesús (completamente Dios y completamente Hombre), el cual es Único y su descendencia (los creyentes, los hijos de Dios) participan de la naturaleza divina por inmerecida Gracia, sin llegar a ser NUNCA IGUAL A DIOS.

Creemos en la soberanía de Dios en cuanto a la Salvación del ser humano (Monergismo), y que el hombre ha sido redimido no para hacer su voluntad, sino para hacer la voluntad de Aquel que lo salvó (completa sumisión a la voluntad de Dios). El ser humano puede ser tomado de cualquier raza, condición, sexo, cultura, situación socio económica, etc. Nadie queda excluido de la obra salvífica, y no hay nación preferida para Dios (“Dios no hace acepción de personas”), pero sí sostenemos que Dios tiene misericordia de quien El quiere tenerla (Romanos 9:15-16), por lo tanto la salvación depende SÓLO DE ÉL (Jonás 2:9).

Tambien creemos que a las personas salvadas por Cristo, Dios les provee una gracia especial, por medio del Espíritu Santo [que también es Dios], para terminar la carrera, para no caer y para no volverse atrás, asegurando la salvación de éstas. No fue así con Adán, quien por el Divino Decreto – pero sin que Dios manipulara ni forzara la Caída -  no fue sostenido por Dios para no caer, sino que lo dejó pasar de un estado de santidad y justicia a un estado de corrupción moral y depravación a causa de su desobedicencia y rebelión, para al final de los tiempos mostrar Su Poder, Bondad y Misericordia en la Cruz del Calvario, enviando a un Salvador, Su Unico Hijo [que también es Dios], para rescatar  a los hombres de esa corrupción heredada. Tal herencia  de corrupción no se traspasa por genética, sino como resultado del juicio de Dios sobre la humanidad, a quienes se les imputó la Caída como descendientes de Adán.

Por otro lado, a los que confían en Jesús, se les imputa también la Justicia de Él, estando aptos para acercarse al Padre y a reestablecer la comunión que Adán tenía en el huerto del Edén.

Estas son las creencias principales de los Bautistas Reformados, pero si alguien se interesa en conocer mas detalle, he incluído el manifiesto de “The Reformed Reader” (El lector reformado) acerca de los Bautistas Reformados.

¿QUÉ ES UNA IGLESIA REFORMADA BAUTISTA?

Si me preguntasen “¿Qué tipo de iglesia son ustedes?” no dudaría en responder “¡Somos una iglesia Bautista!”. Creemos en verdades a las que algunas veces se les ha llamado “Distintivos Bautistas”.

También contestaría

20 agosto 2009

ADVENTISTAS DEL 7mo DÍA: La deidad del Señor JESUCRISTO.

Ya que por ahí se produjo un debate medio forzado, por el hecho de que en el blog de Felipe González (Iglesiando) se haya puesto el tema de los Adventistas en la mesa redonda, pero el único que profesa la doctrina Adventista, Roberto Clavo, no se ha acercado a defender su postura, por sentir que no seremos objetivos en el debate; he decidido abrir la discusión acá a ver si nuestro querido amigo Roberto se anima a contarnos algo más de las doctrinas Adventistas.

Primero que todo vamos a conversar acerca de un tema bastante aclaratorio, para ir despejando las dudas acerca de si somos o no hermanos. Uno de los puntos principales, para saber si tenemos el mismo evangelio y el mismo Señor, es conocer qué dice la doctrina Adventista respecto a la deidad de Jesús de Nazareth.

Como ya dije que ibamos a ir por parte, aclaro inmediatamente que los posts que no hablen acerca de la deidad de Jesús, con sus respectivos pasajes bíblicos, serán borrados de esta entrada a riesgo que se me tilde de censura o que se yo. El blog es mio y ya puse las condiciones: Si en esta entrada no hablan SÓLO de la deidad de Jesús, ni sueñen que aparecerán publicados (de hecho ya activé de nuevo la moderación de comentarios por los malos entendidos que he tenido).

A opinar se ha dicho.

9 marzo 2009

APOCALIPSIS 12, III Parte: “Simbolismos, sólo simbolismos”

apoc-12 En la tercera y última parte de éste tema, vamos a ver que Apocalipsis nos lleva a la historia de la Iglesia. Digamos algo así como el libro de Hechos pero glorificado.

Para no ser contada como una mas de los herejes, voy a explicar el por qué de lo que digo.

Algunos asuntos de Apocalipsis nos parecen futuristas, sólo por el hecho de no entenderlos. Cómo no los entendemos, entonces decimos que deben ser algo del futuro.

Es que estamos acostumbrados a ver películas de acción y de ciencia ficción, por eso asociamos a hechos del futuro toda esta literatura apocalíptica (como diría mi hermano Eduardo Flores en su blog www.sujetosalaroca.org).

Pero bueno, empecemos a revisar el texto. En primer lugar, los versículos 1 y 2 hablan de una mujer que estaba encinta y clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento. Esto equivale a decir que había algo a alguien (o muchos) que se estaba gestando. Hay un versículo que a mi me gusta mucho, está en el libro del profeta Isaías 43: 18-21. Si lo estudian bien pueden darse cuenta que el Señor iba a hacer algo nuevo, un nuevo pueblo para Él, pueblo que va a “publicar sus alabanzas”.

Debido a esto, la mujer representa la figura que va a gestar a la Iglesia, esto es:  “el nuevo pueblo de Dios”. La mujer puede ser entendida como La Palabra de Dios, la predicación del evangelio verdadero y el gestor es el Espíritu Santo. Ambos están íntimamente relacionados, ya que sin el poder de Dios que fluye a través de la predicación del evangelio por medio del Espíritu Santo, no habria conversiones.

Pero hay otra señal además de la mujer. En el versículo 3 aparece un “gran dragón escarlata que tenia siete cabezas y diez cuernos”. Esta parte de las cabezas y los cuernos ya nos empieza a confundir. Lo importante no es saber lo que simboliza las siete cabezas y los diez cuernos (aunque si le preguntamos al Señor, posiblemente nos lo respondería), lo importante acá es entender que existe un gran opositor al nacimiento que acontecerá. La Biblia misma nos dice quien es este dragón: Apoc. 20:2, es la serpiente antigua que es el diablo y satanás (en griego y hebreo respectivamente, que significa adversario u opositor).

El opositor de Dios, se encuentra al acecho, esperando que nazca este pueblo para devorárselo.

La mujer dió a luz un hijo varón que regirá a las naciones con vara de hierro, el es Jesucristo, el primogénito entre muchos hermanos. En el libro del profeta Isaias cap. 55, en especial los versiculos 6 al 13, vemos lo que hace Dios por medio de Su Palabra.

Estuve escuchando una predica de Paul Washer, en dónde el afirmaba que el poder que usó y usa Dios para regenerar a un hombre pecador, es mucho mayor al poder desplegado cuando creó el mundo y todo lo que contiene, ya que el mundo Dios lo creó de la nada, pero a nosotros nos hace una nueva criatura a partir de algo corrupto, vil y destinado a la condenación eterna.

Y esta regeneración la hace por medio de la “locura” de la predicación del evangelio verdadero.

Constantemente van a ver que le coloco un adjetivo a nuestro glorioso evangelio; el adjetivo “verdadero” lo uso para diferenciarlo del evangelio falso que se está predicando hoy en día. En otras entradas vamos a ocuparnos de eso.

Hay quienes dicen, y concuerdo con ellos, que esta mujer tiene la luna debajo de sus pies y está vestida de sol, ya que la luna simboliza el brillo o la gloria pasada, de la ley escrita que era un reflejo de la verdadera luz que estaba por venir al mundo (Jesús, la Gloria de Dios). Vestida de sol, porque la Gloria de este nuevo pacto es superior al anterior, ya que es el mismo Dios acercándose a nosotros sus escogidos, no para condenarnos sino para salvarnos. La corona de 12 estrellas bien pueden ser los doce apóstoles de Cristo.

En apocalipsis encontramos estos números: 1260 días /un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo/42 meses. Todos estos números significan lo mismo: 3 años y medio. Es un tiempo que Dios tiene destinado para que sucedan algunos eventos.

En el versículo 10 encontramos algo clave: Satanás fue arrojado del cielo, fue echado fuera “el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de Dios día y noche”.

Pregunta: ¿Saben cual es la victoria? Dios por mucho tiempo pasó por alto nuestros pecados, aún siendo pecadores, lo que hacía que la Perfecta Justicia de Dios no pareciera tan perfecta para Satanás. Me imagino a Satanás diciéndole a Dios: Si eres tan justo, ¿cómo puedes pasar por alto sus pecados? No dice en tu palabra que es abominación a Jehová absolver al culpable, ¿Cómo no los condenas asi como hiciste conmigo?. Y así, dia y noche acusándonos delante de Dios… Pero en el versículo 10, se oye una gran voz en el cielo: “Ahora ha venido la SALVACION, EL PODER Y EL REINO DE NUESTRO DIOS, Y LA AUTORIDAD DE SU CRISTO, porque ha sido lanzado fuera el acusador…”

Respuesta: Esta es la victoria, Cristo ascendió al cielo, se sentó a la diestra del Padre y ha vencido al acusador. Y reinará hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies, y el útlimo enemigo en destruir será la muerte (1 Corintios 15:23-28)

Y sigue el texto: “Y ellos le han vencido por medio de la Sangre del Cordero (la cruz) y de la palabra del testimonio de ellos,  menospreciaron su vida hasta la muerte”. Los discípulos de Cristo menosprecian su vida hasta la muerte, pero no la muerte física, ya que a todos les ocurrirá, sino a la muerte de los propios deseos humanos.

Prosigue el texto: “alegraos cielos, y los que morais en ellos” Los creyentes somos ciudadanos del cielo, no asi de la tierra ni del mar. Recuerden, estos son sólo simbolismos. El creyente que ha estudiado su Biblia, habrá leido muchos de estos simbolismos en los profetas del antiguo testamento, la Biblia es un libro coherente como una unidad a pesar de la cantidad de libros distintos que la componen.

Luego, este dragón no contento con la victoria de Cristo, ha descendido a pelear contra la mujer, donde es sustentada nuevamente por 3 años y medio.

Hubo un par de batallas entre Satanás y la Iglesia, pero en todas la Iglesia ha salido victoriosa ya que las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

Por último, este dragón insensato ha venido a hacernos guerra a nosotros, “contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesucristo”(vso. 17)

¿Quién es un testigo? Alguien que puede testificar en una corte, aduciendo que conoce los hechos porque los ha visto y da constancia que son reales.

¿Guardamos los mandamientos de Dios?¿Tenemos realmente el testimonio de Jesucristo? Estas son preguntas que debes hacerte dia tras dia para examinar si estas en la fe, en la verdadera fe.

2 marzo 2009

APOCALIPSIS 12, I Parte: “La Mujer y el Dragón”

revelation_churches2 El libro de Apocalipsis o Revelación de Jesucristo, es uno de los libros de la Biblia más complicados de entender. La confusión (recuerden a Babilonia, que significa confusión) que se presenta al interpretar este libro que narra las visiones del apóstol Juan, se produce por el débil conocimiento que tenemos de CristoJesús y de Dios Padre.

Algunos hermanos dispensacionalistas, que incluso comparten doctrinas fundamentales como es la doctrina reformada, han pasado por alto un hecho que salta a la vista en cuánto abrimos este libro; su título: La Revelación de Jesucristo, en griego Apocalipsis.

Veamos Apocalipsis 1:1

“La revelación de Jesucristo, que Dios le dió, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan”.

La frase “para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto”, la han utilizado para confirmar que se trata de un libro profético de eventos futuristas.

Es claro que Jesús anunció a sus discípulos lo que ocurriría en el final de los tiempos, pero ese hecho no nos permite decir que los evangelios son libros escatológicos, sin embargo, contienen una porción de eventos futuros. Lo mismo sucede con el libro de Apocalipsis.

Por otra parte ponen atención en “las cosas que deben suceder pronto” y no en la frase “la revelación de Jesucristo”.

Recordemos que Jesús cuando ascendió al cielo, llevaba un cuerpo glorificado. Por esta razón, tanto el apóstol Pablo como Juan, tuvieron visiones glorificadas del Señor, y ya no les estaba hablando cosas terrenales en parábolas que no pudiesen entender, sino que ahora les estaba mostrando asuntos celestiales, ya que ellos mismos ahora eran ciudadanos del cielo.

Cuando Nicodemo fue a visitar a Jesús de noche, reconoció que Jesús venia de Dios por las señales, ya que los Judíos siempre han pedido señales, como mas tarde reconocería el apóstol Pablo.

Pero Jesús da un giro a la conversación, y el maestro de la Ley, Nicodemo, no entendió ni una sola palabra. A esto Jesús respondió que si no entendían los asuntos terrenales, menos iban a entender los asuntos celestiales.

Así mismo nos pasa a nosotros, podemos ser versados en las Escrituras, pero para entender las cosas celestiales, hace falta algo más, hace falta ser ciudadano del cielo.

Ya que he enmarcado mi defensa acerca del pasaje en cuestión, paso a señalar lo que dice el libro del profeta Miqueas (sí, existe en la Biblia ese libro). En el capítulo 5 leemos:

5:2 Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.
5:3 Pero los dejará hasta el tiempo que dé a luz la que ha de dar a luz; y el resto de sus hermanos se volverá con los hijos de Israel.
5:4 Y él estará, y apacentará con poder de Jehová, con grandeza del nombre de Jehová su Dios; y morarán seguros, porque ahora será engrandecido hasta los fines de la tierra.
5:5 Y éste será nuestra paz. Cuando el asirio viniere a nuestra tierra, y cuando hollare nuestros palacios, entonces levantaremos contra él siete pastores, y ocho hombres principales;
5:6 y devastarán la tierra de Asiria a espada, y con sus espadas la tierra de Nimrod; y nos librará del asirio, cuando viniere contra nuestra tierra y hollare nuestros confines.
5:7 El remanente de Jacob será en medio de muchos pueblos como el rocío de Jehová, como las lluvias sobre la hierba, las cuales no esperan a varón, ni aguardan a hijos de hombres.
5:8 Asimismo el remanente de Jacob será entre las naciones, en medio de muchos pueblos, como el león entre las bestias de la selva, como el cachorro del león entre las manadas de las ovejas, el cual si pasare, y hollare, y arrebatare, no hay quien escape.
5:9 Tu mano se alzará sobre tus enemigos, y todos tus adversarios serán destruidos.
5:10 Acontecerá en aquel día, dice Jehová, que haré matar tus caballos de en medio de ti, y haré destruir tus carros.
5:11 Haré también destruir las ciudades de tu tierra, y arruinaré todas tus fortalezas.
5:12 Asimismo destruiré de tu mano las hechicerías, y no se hallarán en ti agoreros.
5:13 Y haré destruir tus esculturas y tus imágenes de en medio de ti, y nunca más te inclinarás a la obra de tus manos.
5:14 Arrancaré tus imágenes de Asera de en medio de ti, y destruiré tus ciudades;
5:15 y con ira y con furor haré venganza en las naciones que no obedecieron.

Por favor, fijense en el versículo 2, no es semejante a los dicho en apocalipsis 13:8 “El cordero que fue inmolado desde el principio del mundo”. ¿No es acaso la representación de los asuntos en el tabernáculo dado a Moisés, una muestra de lo que verdaderamente acontecía en el cielo?

En el versículo 3 dice que el Señor los dejará hasta que que la que va a dar a luz, dé a luz. Jesús les dijo a sus discípulos que el se iba a ir, pero no los iba a dejar huérfanos, volvería y podria estar no tan sólo con ellos sino con todo Su Pueblo (“y el resto de sus hermanos se volverá con los hijos de Israel”).

Del versículo 7 al 14, el Señor describe lo que hará con nosotros, Su Pueblo; nos llevará a la cruz y nos quitará todas nuestras idolatrías, nos hará entender que la Salvación no es posible por nuestras propias fuerzas.

Este el reino de Dios, que rige con vara de hierro. Nos vengará de nuestros enemigos, que son los enemigos de Jehová y lo hará con ira y furor.

Si volvemos a Apocalipsis 12, podremos comprender un poco mejor quién es esta misteriosa mujer que da a luz; es la Palabra de Dios que abre los ojos a los ciegos, aquella mujer que engendró a 3000 personas en la primera predicación del evangelio, cuandio hubo una señal visible de la Palabra de Dios, a saber, las lenguas de fuego que descendieron para proveer de poder a los primeros evangelistas y fundadores de la doctrina cristiana.

La Iglesia, es la depositaria de esta Palabra o Verbo Divino, la Palabra de Dios, quién creó un Pueblo para alabanza de Su Gloria. Leamos el Capítulo 12:

1 Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas.
2 Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.
3 También apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas;
4 y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese.
5 Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono.
6 Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días.
7 Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles;
8 pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo.
9 Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
10 Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.
11 Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.
12 Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.
13 Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón.
14 Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.
15 Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río.
16 Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca.
17 Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

En Miqueas 5: 5-9, aparece la constante lucha que tendremos (y que tenemos) con este dragón que hace la guerra a los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

Conclusión:

Para los hipercalvinistas el asunto de la predicación no tiene mucho sentido, pero para nosotros tiene una importancia fundamental, es la manera en la que Dios dispuso para engendrar a sus escogidos.

Confiemos en la providencia y cuidados de Dios para con nosotros ya que el Dragón ha descendido con furia, pero de ninguna manera prevalecerá porque la promesa de Dios descrita en el profeta Miqueas es clara: “Tu mano se alzará sobre tus enemigos, y todos tus adversarios serán destruidos”.

En futuras  entradas  revisaremos otros detalles de este capítulo.


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