EL EVANGELIO NO ES UNA INVITACION
No soy una experta en historia de la iglesia cristiana, ni conozco las épocas ni las fechas de los hitos producidos en la cultura cristiana. Podría usar un buscador (like Google) para poner aquí un estudio detallado de fechas y nombres para vuestra información, pero a causa del tiempo no lo haré. El que desee indagar, puede hacerlo.
No tengo idea cuando comenzó a usarse la “invitación evangelísitica” en las “campañas evangelísticas”, organizadas por los exitosos “mega evangelistas”. Algunos dicen por ahí que fue Finney quien comenzó con esta parafernalia invitación.
Lo cierto es que si observamos los pasajes bíblicos “evangelísticos” con atención, no encontraremos ningún llamado o invitación a “aceptar a Cristo”, sino mas bien encontraremos un mandato, un mandamiento, un llamado urgente a “no endurecer el corazón si escuchan hoy Su voz” (Hebreos 3:7-8).
Juan El Bautista les exhortaba diciendo: Arrepientanse! Incluso a algunos hipócritas no quiso bautizarlos, sino les dijo: “produzcan fruto que demuestre su real arrepentimiento” (paráfrasis).
Paul Washer fue muy conocido por exponer estas verdades y por declarar que ya era el tiempo en que dejáramos de tener falsas expectativas respecto a falsas conversiones.
Cuando una persona realmente se convierte a Cristo, deja de ser por completo lo que era antes. Es una nueva criatura. No sólo en el sentido poético de aquel versículo ampliamente citado en los pulpitos evangélicos, sino que de verdad, en realidad uno se convierte en otra persona, una persona con un corazón nuevo y agradable a Dios.
Y todos a tu alrededor lo van a notar!
Se confirma la doctrina del llamamiento y la elección de Dios
Siguiendo un poco con la idea del post anterior, me di cuenta que el versículo de Mateo 10:14-15 toma mucho sentido aquí, ya que la cosecha está madura, dijo Jesús. Por lo tanto, el que oye y cree a nuestro mensaje es porque Dios lo tiene elegido desde antes de la fundación del mundo.
Y no se si mi conclusión estará errada, pero según el versículo en cuestión, da la impresión que no debemos hacer tanta parafernalia para predicar el evangelio, ya que el que está sediento del agua que Jesús tiene para darle gratuitamente, seguro la beberá sin mas, por lo mismo, porque tiene sed.
Entonces, ¿qué deberíamos hacer con aquellas personas que no desean escuchar nuestro mensaje? Pues, creo que nada, sólo orar por ellos, ya que quizá Dios les conceda el don del arrepentimiento en algún momento. Y cuando llegue ese momento, estarán deseosas de escuchar la verdad.
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre”. Juan 10:27-29
PAUL WASHER: “Prédica en las calles de Perú”
Oh, por favor. Que pasaría si nos encontráramos con un “loco” predicando en nuestras calles. Este loco se llama Paul Washer y si atiende su mensaje, puede cambiar su vida por toda la eternidad.
Les invito a verlo aquí.

