Hace algún tiempo atrás decidí modificar tanto el logo de este sitio como su contenido.
En los inicios me enfoqué a escribir asuntos biblicos con un contenido netamente teológico. Asuntos que encontraba en la web y en sitios de teología reformada.
A un año del terremoto que ocurrió en mi país (Chile), han pasado vaias ideas por mi cabeza acerca de cómo debería ser este nuevo enfoque. Pero la verdad es que no encuentro una “forma” mas correcta para hacerlo que sólo siendo yo misma. Contándoles mi experiencia cristiana desde una perspectiva de mujer, esposa y madre de 4 hijos, además de compartir con ustedes todos los hobbies que me gustan y añadir a esto algunos tips que son super útiles en la administración del hogar.
Mi marido, Oliver, diseñó la imagen y la cabecera del antiguo blog. En ese momento reflejaba absolutamente el espíritu de lo que quería compartir.
Esta foto corresponde a la página de la Confesión de Fe, resumida. Una Confesión de Fe refleja el conjunto de creencias basales en las que nos afirmamos los cristianos para movernos en este mundo. Es importante que nuestro lector las estudie y reflexione acerca de sus propias creencias a la luz de las Escrituras Santas, ya que los cristianos creemos que todo lo que Dios nos ha querido revelar para nuestro desarrollo espiritual, está contenido en este documento valioso llamado Biblia (conjunto de libros).
Esta página llamada Vida Eterna, tiene relación estrecha con el nombre del blog – “El Unico Dios Verdadero” – ya que la Biblia, en el libro del apóstol Juan, señala que la Vida Eterna ES EN SI MISMA EL CONOCIMIENTO DEL DIOS VERDADERO Y DE SU HIJO JESUCRISTO. No podemos separar la verdadera Deidad sin mencionar su encarnación en la persona de nuestro Señor Jesucristo, el Verbo Divino.
Aqui cuento la historia de mi conversión y de cómo Dios tuvo – y sigue teniendo – tanta misericordia, que a Oliver y a mi nos hizo darnos cuenta que el verdadero evangelio tiene que ver con la renuncia absoluta a nuestro Yo. Y eso es justamente a lo que Cristo se refería cuando dijo: ” El que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo” (Lucas 14:27).



