“Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”

Mateo 7: 21-23

Hace un par de días hemos estado enfrascados entretenidamente en un debate con un grupo de hermanos acerca del tema de Ley de Dios dada a Moisés en el Sinaí v/s la Ley de Dios revelada por Cristo en el sermón del monte. Este debate comenzó en el blog Sujetos a la Roca de nuestro hermano en Cristo Eduardo Flores.

En vista de las muchas interpretaciones – o mas bien confusiones – que tenemos cada uno, consideré como algo provechoso aclarar las ideas en esta entrada, remitiéndonos estrictamente a los pasajes bíblicos que apoyan nuestra interpretación. Con esto no digo que existan muchas interpretaciones, sino, que a riesgo de parecer orgullosos o absolutistas, es necesario exponer que sólo existe una interpretación correcta, y es la que precisamente defendemos. ¿Cómo podemos asegurar esto? Primero, porque el Espíritu Santo que mora en nosotros da testimonio que lo que decimos es Verdad y segundo, porque existe una larga línea de hombres y mujeres que han venido enseñando las mismas cosas desde la fundación de la Iglesia o Cuerpo de Cristo, sólo que a veces no hemos querido indagar en esos antiguos escritos, porque nos da flojera. Es mas entretenido leer a Joel Osteen, Rick Warren o Dante Gebel, antes que leer a un añejo Agustín de Hipona, a un estricto Calvino o a un soñador Bunyan (sus adjetivos peyorativos son los que nuestros adversarios les adjudicarían).

Vayamos por parte entonces.

1. Vamos a aclarar primero el tema de la salvación. El perdón total y absoluto de nuestros pecados y la entrada al reino de los Cielos o reino de Dios, sucede cuando hemos sido JUSTIFICADOS. Pero la Justificación nuestra sucede en la cruz del calvario (por favor leer 2 Corintios 5:21). La cruz del calvario no es un suceso inmediato en la vida de una persona que ha escuchado el evangelio. John Bunyan lo expresa muy bien, antes de llegar a la cruz, tuvo que primero cruzar la puerta estrecha. Entrar al camino por la puerta estrecha es la única forma lícita que el Padre ha dispuesto para encontrar la cruz de Cristo. Y no todos los caminos llevan a “Roma”, sólo un camino lleva a la cruz, el camino angosto.

Bien, Jesús en su ministerio tuvo un gran objetivo, en el que convergían todos los demás, este era el de mostrar el camino hacia la cruz, el camino a seguir para conseguir el perdón absoluto, la remisión total de todos los pecados y el derecho de ser llamados Hijos de Dios mediante la adopción de éstos en la familia divina. Uno de los requisitos para encontrar la puerta angosta, es creer y atesorar la Ley de Dios en nuestros corazones. Amarla y desearla mas que todo el oro del mundo.

2. Pero nos encontramos con un problema aquí; los antiguos (antes de Cristo) no pudieron encontrar la paz para el alma y el perdón de sus pecados observando la Ley de Dios dada a Moisés, y muchos de ellos no lo alcanzaban porque no entendían el proceso de la cruz, no entendían que despojandose de todo lo que eran para acercarse a Dios como niños recien destetados, era la forma por la cual podian ser Justificados. Algunos, por el soberano propósito de Dios, sí lo entendieron y fueron muy perseguidos y desdichados, porque hacer la voluntad de Dios y tener la mente de Cristo es algo que a simple vista es muy digno de honor, pero en la práctica genera mas envidias y aborrecimientos que cualquier otra profesión en la tierra. Por lo tanto, la gran mayoría del pueblo judío encontraban una forma hipócrita para congraciarse con Dios, colando el mosquito, pero tragándose el camello (Mateo 23:24).

3. La Ley de Dios REVELADA en Cristo Jesús, mostraba que en realidad los estándares de Dios son mas elevados que los preceptos de los hombres. Los fariseos habían llegado a convertirse en las autoridades supremas a la hora de interpretar una Ley dada por Dios. Pero sus interpretaciones no hacían otra cosa que enviar mas incautos al infierno, porque ponían una carga pesada en sus hombros, que ninguno de sus antepasados pudo sobrellevar con éxito (Mateo 23:4). Esta carga pesada y esta infinidad de preceptos humanos es lo que Cristo abolió en la cruz del calvario. Cristo vino a revelarnos la CRUZ. Pero Cristo no vino a abolir la Ley de Dios, sino a confirmarla.

4. Esto nos lleva al siguiente punto. En Colosenses 2:14 Pablo nos dice que Cristo anuló el acta de decretos que había en contra nuestra, clavándola en la cruz. Muchos han interpretado este pasaje alegando que Cristo clavó en a cruz la Ley de Dios dada en el monte Sinaí. Lo que Cristo clavó en la cruz el calvario fue el acta de decretos o cargos (en lenguaje de un juicio criminal) que estaban en contra nuestra, es decir, nuestra cantidad de pecados, de injurias, de blasfemias, de aborrecimiento a Dios. Todos los cargos por los cuales Dios justamente tendria todo el derecho de enviarnos al infierno. Ese listado de cargos criminales en contra del Supremo Gobernante, fue lo que Cristo clavó en la cruz. Pero nótese, lo clavó en la CRUZ, no en la puerta estrecha, ni en el camino angosto, ni en el prado donde multiplicó los panes y los peces. Los clavó en la cruz, en la muerte total y absoluta de nuestro yo, de nuestra voluntad, de nuestras opiniones, de nuestras justicias, de nuestro engañoso corazón.

Lo que Cristo vino a revelarnos es que somos JUSTIFICADOS delante del Padre en la cruz del calvario, en la negación absoluta de nuestro ser.

5. Una vez perdonados, somos REGENERADOS. Dios nos da un corazón de carne. ¿Para qué? Para vivir de acuerdo a los parámetros de Dios, es decir, de acuerdo a Su Ley. La Ley de Dios entregada a Moisés estaba velada pero teniendo un corazón de carne, esta Ley se revela en Cristo. ¿Es una  nueva Ley de Cristo? La respuesta es No, es la misma Ley de Dios, revelada y ahora en condiciones de ser cumplida de la forma que Dios exige.

Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne,  para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios

Ezequiel 11:19-20

6. Nos queda aún un punto que aclarar. ¿Podremos en esta vida y con este cuerpo mortal cumplir TODAS las ordenanzas de Dios sin fallar nunca? La respuesta es NO. En 1 Juan 1:10 leemos que el que dice que no tiene pecado miente y hace a Dios mentiroso, pero la gracia de Dios se revela en que nuestro sumo sacerdote de la orden de Melquisedec (es decir un sumo sacerdocio perfecto, justo y eterno) – quien es Jesucristo – nos defiende ante el Padre para que podamos ser aceptados continuamente en el lugar santísimo. Somos revestidos de la Justicia Perfecta de Cristo, porque estamos revestidos de su sangre que fue derramada en la cruz del calvario. ¿Dónde fue derramada la sangre de Cristo que nos Justifica? En la CRUZ.

Para el contexto judío la cruz significaba sólo una cosa, MUERTE. Y no cualquier muerte, sino la mas vergonzosa, cruel y maldita muerte. Este el tipo de muerte que tenemos que tener SIEMPRE presente en nuestro peregrinaje por este mundo de placeres y de vanidad.

7. Por último, queda defender las palabras de Jesús: “Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”. En el evangelio de Mateo, capítulo 7 versículo 23, se encuentra uno de los textos más terroríficos de toda la Biblia. Algunos profesantes cristianos irán en su peregrinaje felices de la vida, hasta llegar a las puertas del cielo y encontrarse con el Juez Supremo, el que rige  a las naciones con vara de hierro, y le escuchará decir: Nunca te conocí, porque viviste Sin Ley.

En el texto original la frase “hacedores de maldad” o  “los que practican la iniquidad”,  literalmente significa “los que viven sin Ley”. La palabra en griego utilizada allí es anomia (a= sin, nomia= ley) o “sin Ley”.

Jesús les va a decir que el no conoce a ninguno que llamándose hermano o creyente, viva de acuerdo a sus propias creencias, y no se ajuste a la verdad absoluta y radical de Dios, plasmada en Su perfecta, buena y santísima Ley.

Que la Gracia y la Paz abunde en nuestros corazones para decir al igual que David:

Con todo mi corazón te he buscado; no dejes que me desvíe de tus mandamientos. En mi corazón he atesorado tu palabra, para no pecar contra ti. Bendito tú, oh SEÑOR; enséñame tus estatutos. Salmo 119:10-12

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(Se recomienda leer y meditar el Salmo 119 y el Salmo 1 completo)

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13 comentarios to ““Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad””

  1. no sera que estamos evadiendo el bautizmo correcto, si todo se hace en su nombre. los apostoles lo enseñan en hechos 2.38 hay que invocar su nombre en todo

  2. Los dioses simple y sencillamente NO EXISTEN.

  3. siii dijiste lo mismo que yo..

    saludos

  4. “no entiendo tu comentario..hasta que Cristo nos llama y nos justifica por medio de la fe, mediante la regeneración de nuestro corazón.”

    Me explico: Jesús lo dijo:
    “si quieres entrar en la vida eterna, guarda los mandamientos” (procedió a indicar que se refería al decálogo)

    O sea, si NO NO NO quieres entrar en la vida, saca demonios en mi nombre, sana enfermedades, haz predicciones, profetiza, gana almas etc.

    miren:

    “en el reino de los cielos, SINO el que hace la voluntad de mi Padre”

    Cuál es la voluntad del Padre?

    Deuteronomio 10:12-16

    Lo que Dios exige
    12 Ahora, pues, Israel(Ernesto, Luis, etc), ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma;
    13 que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?
    16 Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz.

    “Circuncidar el corazón” es despojarse de la rebeldía hacia el código de conducta personal de Dios.

    POR ESO llama inicuo o hacedor de maldad al que rechaza el código de conducta personal de Dios, al grado que:

    Proverbios 28:9
    El que aparta su oído para no oír la ley, Su oración también es abominable.

    “mediante la regeneración de nuestro corazón”

    se refiere a mediante el traslado del código de conducta personal de Dios desde fuera, desde el arca, hacia dentro del corazón:

    http://incluyendoperonolimitando.blogspot.com/2010/06/145-fino-analisis-de-la-ley-en-hebreos.html

    y

    http://incluyendoperonolimitando.blogspot.com/2010/08/151-que-ordeno-predicar-jesus.html

    saludos

    • Ah, es lo mismo que deduzco… aunque Cristo no quiere que obedezcamos el decálogo como una serie de normas impuestas para ganar la salvacion, sino que el decálogo debiera ser nuestra “forma de vida”, estando en Cristo. Si obedecemos sus mandamientos ES PORQUE hemos sido salvos.
      Recuerde: la regeneración (circuncisión del corazón) es antes que la fe.

      Bendiciones,
      Viviana

  5. Hola a todos:

    La palabra maldad en griego es anomos: a-nomos o sea a=sin y nomos=ley, significa los que viven sin ley; el problema al parecer es que los que se dicen líderes por regla general solo conocen unas tres docenas de versículos

    http://incluyendoperonolimitando.blogspot.com/2010/08/151-que-ordeno-predicar-jesus.html

    saludos

    • Hola Centauro94, no entiendo tu comentario, es verdad que anomos significa Sin Ley, son las personas que se conducen en esta vida sin tener en cuenta la Ley de Dios… o sea la mayoría de nosotros… hasta que Cristo nos llama y nos justifica por medio de la fe, mediante la regeneración de nuestro corazón.

      En Cristo,
      Viviana

  6. Solo quiero agregar algo mas, con respecto a la ley dada a Moisés y el Sermón del Monte.

    Les recomiendo leer el libro el Sermón del Monte por Martyn Lloyd Jones, es muy interesante y edificante a la luz de las escrituras lo que este siervo de Dios escribió en este estudio basado en el fundamento que es Cristo.

    Bendiciones.

  7. Amen, Dios obra con justicia a causa de su amor.

  8. hey demasiado bendecido en el señor por estas palabras! Dios te bendiga, aprendi bastante, muchas gracias…

  9. Thanks Eduardo, aprendí mucho y se me aclararon muchas ideas gracias al debate en tu blog. Ahora nos veremos en Facebook…

    Bendiciones.

  10. Viviana,

    Muy buena entrada por la excelente exégesis con la cual obtienes conclusiones bíblicas. Bendiciones!

  11. Muy hermoso este texto, Dios sige guiando nuestra vida…
    bendito sea El y su poder.

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